¿Listos para descubrir el secreto mejor guardado del subsuelo napolitano? En esta visita guiada por las Catacumbas de San Genaro realizaremos un viaje a través de siglos de arte, historia y profunda devoción.
Catacumbas de San Genaro
¡Bienvenidos a las famosas Catacumbas de San Genaro! Tras reunirnos en la Basilica dell'Incoronata Madre del Buon Consiglio, comenzaremos la visita.
A diferencia de las estrechas catacumbas romanas, las Catacumbas de San Genaro os sorprenderán por su excepcional amplitud, distribuida en dos inmensos niveles no superpuestos, excavados en la sólida piedra de toba volcánica.
El Nivel Superior y el Esplendor Bizantino (siglo VI d.C.)
Comenzaremos nuestra visita desde lo alto, en el núcleo más majestuoso y espiritual del lugar. Exploraremos la grandiosa Basílica Adjecta, una estructura subterránea de tres naves creada para acoger a los peregrinos, y nos acercaremos a la tumba de San Genaro, el lugar sagrado que albergó las reliquias del santo patrón. Aquí admiraremos una extraordinaria colección de frescos de estilo bizantino, testimonio único del arte paleocristiano.
El Vestíbulo Inferior (siglo II d.C.)
Al descender al nivel inferior, daremos un salto atrás en el tiempo hasta los orígenes paganos y paleocristianos del sitio. Entraremos al majestuoso vestíbulo inferior, con techos que se elevan hasta los 6 metros de altura, espacio que os dejará sin aliento. Aquí descubriremos la gran pila bautismal del siglo VIII encargada por el obispo Pablo II, quien en el convulso siglo VIII encontró refugio entre estos mismos muros huyendo de las luchas iconoclastas.
La Galería Central
El recorrido continuará a lo largo de la amplia galería central de la catacumba. Caminando por este inmenso pasillo subterráneo, podréis percibir la verdadera magnitud y la perfecta estructura en cuadrícula excavada íntegramente en la toba.
La Basílica de San Agripino
El viaje concluirá solemnemente en la basílica dedicada a San Agripino, el primer e histórico patrón de Nápoles. En este espacio admiraremos una nave excavada directamente en la roca, la imponente silla episcopal tallada en la toba y el célebre altar, que ha llegado hasta nosotros parcialmente original, el cual aún conserva la apertura sagrada a través de la cual los antiguos fieles rozaban el relicario del santo.
Una hora más tarde, concluiremos el recorrido regresando a la superficie para dar por finalizada la visita guiada por las Catacumbas de San Genaro.