Subir al Cerro San Cristóbal en funicular es una de las mejores formas de ver cómo se hace de noche en Santiago. Además, cuando lleguéis a la cima, disfrutaréis de una cata de vinos y de música en vivo.
Cerro San Cristóbal
A la hora indicada nos reuniremos en la estación de Pío Nono. Allí, junto a la entrada del castillo del funicular, seremos recibidos por un personaje vestido de época, con el que visitaremos el Museo Vivo del Funicular.
A continuación, subiremos a bordo del emblemático funicular de Santiago hacia la cima del Cerro San Cristóbal. El trayecto, que dura entre 10 y 15 minutos, estará acompañado por un saxofonista en vivo.
A medida que vayamos ascendiendo, iremos identificando barrios, parques y avenidas principales, ganando una perspectiva privilegiada de la ciudad. Al llegar a la cima, iremos al Salón Tudor para disfrutar de una cata de 2 vinos chilenos de Viña Casas del Bosque, que estarán maridados con una tabla de embutidos.
La experiencia en el Cerro San Cristóbal concluirá con un cóctel en una terraza panorámica con vistas privilegiadas al skyline de la capital chilena.
Tras disfrutar de esta combinación de cultura, gastronomía y paisajes, descenderemos al punto de partida, poniendo fin a la actividad tras una hora y media.