Con estas entradas para el Castillo de Pelisor visitaréis el palacio vecino del famoso Castillo de Peles. En su interior descubriréis el legado de la reina María. ¡Para los amantes del buen gusto!
Castillo de Pelisor
En el dominio real de Sinaia, en pleno corazón de los Cárpatos, se sitúa el Castillo de Pelișor, concebido como residencia de verano para los entonces príncipes herederos Fernando y María, futuros reyes de Rumanía. Con vuestras entradas, indagaréis en su historia, que data de entre 1899 y 1902, cuando lo manda construir por encargo de Carol I.
Durante vuestra visita, os encontraréis con un edificio de escala más íntima que su hermano mayor, el castillo de Peles, pero perfectamente integrado en el paisaje. Su arquitecto principal, el checo Karel Liman, diseñó una composición con referencias half-timbered o de entramado visto, a la que añadió rasgos locales, como las torres rematadas con tejas de arenisca coloreada, inspiradas en los campanarios de Bucovina.
En el interior del Castillo de Pelisor apreciaréis con claridad la impronta de la reina María, apodada como la reina artista. La arquitectura y la decoración incorporan el llamado Art 1900, muy próximo al estilo Art Nouveau, junto con elementos neo-rumanos y brancovanos.
Se trata de una residencia cuidadosamente escenografiada, con salones, aposentos privados y estancias decoradas en distintas fases entre 1902-1903 y 1925-1928, según evolucionaron el gusto y el programa artístico de la monarca. Uno de sus espacios más célebres es el Dormitorio de Oro, testimonio de esa búsqueda estética tan personal.