En esta excursión descubriremos los vestigios milenarios de una cultura ancestral en las ruinas de Quilmes y visitaremos las bodegas de la Ruta del Vino de Tucumán.
Itinerario
Daremos inicio a esta excursión tras pasar a recogeros por vuestro hotel de Tafí del Valle. Una vez listos, emprenderemos un viaje por caminos sinuosos hacia el norte. ¿Listos para combinar historia ancestral con la exquisitez de los vinos tucumanos?
Después de media hora aproximadamente, alcanzaremos el parador de El Infiernillo, donde nos detendremos para contemplar el esplendor del valle desde el mirador. Las suaves curvas del paisaje y las cumbres recortadas contra el cielo nos regalarán el momento perfecto para empezar a conectar con la naturaleza de la región.
A continuación, volveremos al vehículo y, tras recorrer las rutas 307 y 357, llegaremos a las ruinas de Quilmes, una joya patrimonial del pueblo originario que resistió a la conquista durante casi dos siglos.
Caminaremos junto a los guías de la comunidad indígena de la zona, quienes nos hablarán con profunda pasión de sus ancestros. Además, nos empaparemos de su historia en el Museo de Quilmes. Durante casi dos horas de recorrido por este sitio arqueológico, exploraremos los vestigios de viviendas, fortificaciones y terrazas, y estaremos rodeados de cardones y piedras milenarias que aún susurran relatos de lucha y sabiduría.
Tras esta inmersión en el pasado, nos dirigiremos a la estancia Río de Arena, donde nos sumergiremos en los aromas y sabores de la Ruta del Vino de Tucumán. Allí visitaremos la bodega de la estancia Río de Arena, donde veremos sus viñedos de Torrontés, Malbec y Reserva Malbec junto al río Santa María. Rodeados de cerros, tendréis la oportunidad de disfrutar de la gastronomía típica del norte con un almuerzo por vuestra cuenta.
A continuación, iremos a la bodega de Las Arcas del Tolombón, que os asombrará con su arquitectura bioclimática, inspirada en los principios andinos y africanos. Durante la visita, veremos cómo este espacio fusiona arte, sostenibilidad y tecnología enológica de vanguardia a más de 1700 metros de altitud.
Tras una visita de una hora, nos dirigiremos hacia Amaicha del Valle para visitar la bodega comunitaria de Los Amaichas, que destaca por ser la primera bodega indígena de Latinoamérica. Allí haremos un recorrido de 45 minutos para comprender cómo el vino puede ser una herramienta de identidad y arraigo. Sus uvas Malbec y criollas se transforman en el vino Sumak Kawsay, expresión de una filosofía ancestral.
Finalmente, pondremos rumbo a Tafí del Valle para finalizar esta excursión de nueve horas de vuelta en vuestro hotel.