A bordo del Tren del Fin de Mundo haréis la misma ruta que hacían los presos de la cárcel de Ushuaia atravesando el valle del río Pipo hasta el Parque Nacional Tierra del Fuego. Además, conoceréis un montón de curiosidades gracias a una audioguía en español. ¿Os lo vais a perder?
Un poco de historia
En el confín del mundo, donde el viento austral susurra memorias, a principios del siglo XX se construyó el Tren del Fin del Mundo. Con él, surgía el hilo conductor entre la prisión de Ushuaia y los bosques del Monte Susana. En sus vagones de carga viajaban los presos y el producto de su trabajo: piedras, troncos y otros materiales recolectados en jornadas tan rudas como interminables.
El Ferrocarril Austral Fueguino, como también es llamado el Tren del Fin del Mundo, se extendía hasta 25 kilómetros adentrándose en los bosques y cruzando los ríos de la zona, como el Pipo. Sin embargo, en 1947 la cárcel cerró y dos años después las vías férreas quedaron destruidas por un fuerte terremoto, lo que provocó que la ruta cerrara definitivamente en 1952.
Pero la historia no terminó allí, tras casi cuatro décadas de abandono, el Tren del Fin del Mundo renació como un tren escénico en 1994, respetando parte del trazado original de la ruta de los presos. Hoy serpentea a través del Parque Nacional Tierra del Fuego mientras su pasado cobra vida en cada curva y silbido de la locomotora.
Ruta del Tren del Fin del Mundo
A la hora indicada deberéis dirigiros a la Estación Principal del Tren del Fin del Mundo en Ushuaia. ¿Listos para un viaje increíble?
Una vez en vuestros asientos, el ferrocarril iniciará la ruta de ida de 7 kilómetros durante una hora. Atravesaréis el Cañadón del Toro y cruzaréis el río Pipo sobre el puente Quemado, donde todavía se pueden encontrar vestigios de madera de la estructura original. Gracias a la audioguía en español, conoceréis la historia de esta ruta que hacían los presos que se dirigían al Monte Susana para la recolección de materiales de construcción.
A través de los amplios ventanales, contemplaréis las montañas circundantes y el bosque de lengas y ñires. Cuando menos lo esperéis, llegaréis a la estación de La Macarena, donde haréis una parada de 15 minutos, en la que podréis bajar para explorar la zona y ver la cascada. También podréis subir al mirador y contemplar la panorámica del valle del río Pipo y los cerros Guanaco y Portada.
De nuevo en marcha, la ruta os conducirá hacia la estación del Parque Nacional Tierra del Fuego, donde el bosque patagónico anuncia el fin del continente. Allí, la locomotora hará una parada de 5 minutos antes de emprender el regreso. Este trayecto de vuelta se hará sin paradas y tendrá una duración total de 45 minutos hasta la Estación Principal de Ushuaia.
Modalidades
A la hora de hacer vuestra reserva, podréis elegir entre si preferís hacer el viaje en clase turista o Premium. En esta última disfrutaréis de asientos más cómodos en vagones de lujo, con calefacción, mesas decoradas, mantelería fina y la opción de degustar la gastronomía local por vuestra cuenta mientras os deleitáis con el paisaje.